julio 22, 2010

Transforma tu País con Tu Vida


Hoy día existe demasiada violencia, inseguridad, robos, asaltos, etc. en el mundo, principalmente en Guatemala, donde vivo.

Las personas están decepcionadas del Gobierno y la responsabilidad que tiene ante lo que sucede en el país. A la vista de la mayoría, parece que al Eterno se le escapo Guatemala y muchos otros países en el mundo, donde impera la injusticia. Parece a la vista de muchos que sí, que el Eterno es Elohím (Dios), pero que los problemas que existen son del gobierno y no de los ciudadanos.

Cuan errados hemos estado, tan fácil que es culpar a alguien más de lo que es mí responsabilidad.

Nos hemos olvidado de leer la Tora, y esto nos ha llevado a olvidarnos que el Eterno dejo por escrito que si nos olvidamos de sus mandamientos todas estas maldiciones nos seguirían: hambre, pobreza, enfermedades, violencia, corrupción, etc. Devarim (Deut.) 28:15-68. La mayoría habla de las bendiciones que habla en este mismo capítulo, y quieren apropiarse de ellas, sin embargo, quieren las bendiciones sin tener ninguna responsabilidad. Alegan derechos pero no quieren responsabilidades, las cuales son requisitos de esos derechos.

Muchos al leer esto dirán que la Tora fue abolida, sin embargo Su Majestad cuando se le pregunto por el más grande mandamiento, citando la Tora dijo: Shema Yisrael, YHWH Eloheinu, YHWH Ejad (Escucha Israel, YHWH es Dios, YHWH es Uno) y Amarás al Señor con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas (6:4-5), y el segundo es amaras a tú prójimo como a ti mismo (Vayikrá 19:18 - Lev.).

Si el más grande mandamiento es AMAR AL ETERNO, ¿porqué no le obedecemos? y si el segundo más importante es AMARAS A TU PROJIMO COMO A TI MISMO ¿porqué no le amamos?

Al transgredir estos dos mandamientos, hacemos que en nuestros países gobierne la injusticia cuando: nos respetamos las colas, no ayudamos al necesitado, no aprovechamos de nuestra autoridad en nuestras casas, o en nuestros trabajos, o tiramos la basura en la calle, o engañamos a las personas cuando vendemos el carro, la casa, el celular, cuando nos quedamos con el vuelto que nos dan en los supermercados o en la tienda, cuando no respetamos las señales de tránsito, cuando hablamos a espaldas de nuestros "amigos", cuando sin importarnos insultamos a las personas, cuando nos inclinamos la balanza de la justicia hacia el pobre porque es pobre, o hacia el rico porque es rico, cuando le gritamos a nuestra esposa o nuestro hijo, o cuando le grita a su esposo o a su hijo, o cuando usted le grita a sus padres, o los maltrata, etc. etc.

Todo esto hace que nuestro país se contamine de injusticia y a causa de ello vienen todas las maldiciones que indicamos arriba, no que yo las diga, sino que están escritas en la Tora. Y recalco mucho en ellas, pues muchos se toman las bendiciones y dicen "ahora somos cabeza y no cola", "ahora tendremos dinero", etc. etc. pero sin cambiar sus vidas de las injusticias que hacen todos los días.

A través de este blog, estaremos viendo como es que transformando nuestras vidas, transformamos a nuestro país, y ojo, no es que este de acuerdo sin en mi país o en su país su gobierno tiene políticas injustas, pero creo en lo que está escrito: Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas (Rom. 13:1).

Igual, cuando la tribu de Yehuda (conocidos ahora como Judíos) fueron llevados cautivos a Babilonia, el Eterno les dice que obedezcan a Nabucodonosor, pues debido a su pecado el Eterno les pone un rey malvado, pues es lo que se merecían por haberse apartado de Sus mandamientos.

No le gusta el gobierno que tiene su país ¿analice su vida y la de sus ciudadanos? ¿vea si son injustos y si se aprovechan de los demás? ¿vea si ayudan o no al necesitado? ¿vea si son exactos con lo que venden? ¿vea si no engañan a la hora de vender un bien? vea si su país no se ha olvidado de los mandamientos del Eterno, y allí encontrará la respuesta al gobierno que tienen. Lo mismo puede hacer la esposa al analizar el esposo que tiene, o el hijo al analizar los padres que tiene, o si trabaja también puede analizar el jefe que tiene, no en base a lo que su autoridad es, sino en base a lo que usted es.

"Quise transformar el mundo y no pude. Quise transformar mi país y me sentí frustrado. Quise transformar mi comunidad y casi me vuelvo loco. Quise transformar a mi familia y desistí. Comencé a transformar mi vida y todo lo que me rodea comenzó a transformarse". (Talmud)

Baruj Hashem

Dan ben Efraim

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